lunes, 1 de octubre de 2012



¿Entendemos algo solo movidos por la voluntad?

La voluntad, dicho de algún modo, es una facultad que implica tanto decidir como ordenar nuestra conducta. Esta se manifiesta de forma consciente para realizar algo y obtener un resultado. Es una capacidad de hacer cosas intencionalmente. Por definición “es el poder de elección con ayuda de la conciencia”.

Este concepto nos lleva a decir sin duda alguna que para alcanzar un determinado objetivo, debemos ante nada tener la voluntad para hacer que dicho propósito se cumpla o bien que un determinado hecho acontezca.

El término voluntad, para muchos, es con lo que todo se consigue, se rige por el concepto de que esta implica pura acción, esfuerzo, trabajo, cansancio y sacrificio para poder ver sus resultados. Las personas al pensar de esta manera cometen un gran error, pues, de hecho es cierto que la voluntad es necesaria para lograr lo que queremos, sin embargo ésta por sí sola no siempre hará que algo suceda.

Solemos a veces, pasar horas trabajando para conseguir algo y no lo logramos, ¿por qué? Porque pensamos únicamente en lo difícil, cansador o aburrido que puede ser trabajar para llegar a nuestro objetivo, eso no es nada más ni nada menos, que dar un paso atrás. Cuando no damos lugar a los buenos pensamientos dificultamos, o lo que es peor no dejamos que estos sucedan y es así que vamos contra la corriente.

Al concepto que quiero llegar con esto es el de acción inspirada. Esta es una idea que aparece claramente en el libro de Rhonda Byrne titulado El Secreto. “Acción es una palabra que para algunas personas puede implicar << trabajo >>, pero la acción inspirada no se siente como un trabajo. La diferencia entre acción inspirada y acción es: la acción inspirada es cuando actúas para recibir” dice Byrne, también expresa que las acciones inspiradas son llevadas a cabo sin esfuerzo alguno, que por lo contrario las hacemos por placer.

Es por esta única, simple y sencilla pero a la vez compleja razón que es importante el ser felices al realizar cada actividad con la que queramos alcanzar un objetivo, hacer de esta un pasatiempo, algo que disfrutemos hacer. Me refiero a la acción inspirada como sencilla por el hecho de que tiene un concepto muy simple, y compleja porque se la puede interpretar y percibir de las más variadas maneras.

Se entiende por inspiración a un “estado en el que se siente una especial facilidad para la creación”[i]

Retomando el tema de que para lograr algo se precisa que el proceso para obtenerlo resulte agradable y los resultados se vean lo más inmediatamente posible, podemos referirnos a lo que vendría a ser el llamado ocio griego, entendemos por ocio Griego “una actividad que permite el desarrollo de la potencialidad del ser humano, una búsqueda de la expresión del hombre en su condición ética, es concebido como una predisposición del ánimo, del ser,”[ii] Al ser el ocio una actividad que permite el desarrollo de la potencialidad del ser humano es preciso que esté presente en la vida diaria del hombre.

Es imprescindible entonces saber que si bien la voluntad no es lo más importante a la hora de pensar en un objetivo esta es innegablemente esencial, ya que necesitamos de ella al comenzar a poner en marcha las actividades necesarias para alcanzar lo deseado, pero es clave tener en cuenta el concepto de acción inspirada en cada actividad que realicemos sabiendo que la voluntad es realmente útil hasta un determinado punto.

Todo esto se puede notar en los diferentes hechos de la vida cotidiana de una persona. Un claro ejemplo en la escolarización puede ser a la hora de asistir a una clase de matemática, es elemental tener la voluntad para prestar atención en clase, entender las teorías y formulas así poder luego aplicarlas a las actividades prácticas. También es necesaria la voluntad al inicio de dichas actividades, pero llegado cierto punto en el que éstas ya se iniciaron solo resta hacer un buen trabajo para lo que por supuesto es preciso ante nada disfrutar el procedimiento necesario al llevarla a cabo y así lograr una continuidad.

La continuidad es otro concepto a tener en cuenta, y se define como una “cualidad de los acontecimientos, que se extienden sin obstrucción” “seguimiento de algo ya comenzado “o se la puede reducir también a una “Circunstancia de suceder o hacerse algo sin interrupción” [iii]

De manera análoga a como Soren kierkegaard hace referencia a tres estadios de madurez del hombre, podemos referirnos también a tres estadios en el ámbito del accionar humano. De los cuales en el primero el hombre piensa que lo tendrá todo sin esfuerzo, todo se le será dado por terceros. Al percibir que esto no será así el hombre puede tomar dos caminos: la desesperación o escoger el segundo estadio en el que se da cuenta de que necesita implementar la voluntad y el esfuerzo para conseguir algo, Al darse cuenta de que la voluntad y el esfuerzo no son suficientes para conseguir lo que se desea, la persona se angustia y a partir de esto puede elegir otras dos opciones: quedarse en el segundo estadio o trascender y llegar al tercer y último estadio en el que percibe que lo que le hace falta es continuidad e inspiración.

Queda claro así que la continuidad, el esfuerzo y el disfrutar unidos a la inspiración se complementan estrechamente ya que para lograr una efectivamente es necesario de las otras. Es a veces increíble lo que se puede llegar hacer cuando uno se mueve por algo más que solo la voluntad.

Nos damos cuenta que no estamos tomando el camino adecuado al pasar un largo tiempo pensando que decisiones tomar, somos víctimas del pensamiento “hay muchísimo que hacer”, y lo que hacemos es realmente un trabajo difícil en el que tenemos que hacerlo todo sin ayuda y se presentan obstáculos que tornan el trayecto difícil. “si estás actuando e intentas hacer que algo suceda, has dado un paso atrás”[iv]

Por lo contrario percibimos que estamos en el rumbo correcto cuando los hechos que queremos que acontezcan aparecen de forma natural fácil, a veces en el momento que menos se lo espera. Todo lo que se hace tiene sentido y este se justifica en que hacerlo nos otorga felicidad, energía y no parece trabajo ya que Todo se consigue casi sin esfuerzo y rápidamente. No pensamos permanentemente en todo lo que hay que hacer simplemente actuamos. Si bien no estoy de acuerdo con que “…las acciones inspiradas se realizan sin esfuerzo”[v] creo que estas se mantienen sin esfuerzo alguno, pues el esfuerzo es necesario de todas formas para comenzar a poner en marcha cualquier tipo de gestión. Una vez comenzada la acción y realizada con continuidad esta, que parecía ser difícil al principio se torna un hábito, en el caso de que no sea una actividad entretenida, pero, en el caso de que esta lo sea, formará parte del ocio que debe estar necesariamente presente en la vida del hombre.

Para concluir podemos decir que si bien para llevar a cabo cualquier tipo de acción, son necesarios por un lado el esfuerzo y la voluntad ya que sin ellos, no se puede efectuar ningún tipo de actividad, por otra parte no es tan solo importante sino fundamental a la hora de accionar tener en cuenta que sin continuidad e inspiración no se puede llegar ser los creadores del objetivo que queremos lograr.



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